Primero orar, despues orar y finalmente orar

Este pasado lunes hemos vuelto a tener nuestro tiempo de oración, y aunque en esta ocasión fuimos menos de los de la ultima vez, estamos contentos de conectarnos en este tiempo no solo con un equipo de trabajo con objetivos, también estamos abriendo el corazón a las compresiones de una vida misional en la que todos estamos comprometidos con Jesús.

Que bueno es compartir con nuestros hermanos. En esta ocasión, el equipo se autodefinio como equipo de trabajo en una misión con Dios mas allá del movimiento. Centrándonos en la esencia del corazón misional y sus implicaciones que nos llevan a buscar en Dios la perspectiva correcta para trabajar en su Reino.

TODOS LOS LUNES A PARTIR DE LAS 22.30 ¡VEN Y COMPARTE CON NOSOTROS¡ TE INVITAMOS A ORAR

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Viciados a la Frontera

La variedad de de las “subculturas creadas” en el pueblo evangélico son en su medida muy amplias. Cada una de ellas constatan una necesidad de ser revalorizada por la sensación de formar parte de una comunidad en el que el lenguaje es primordial para su identidad como sociedad única.  Obviamente este “lenguaje, jerga o forma de comunicacion” es producto del “estilo” o la compresión de las Escrituras, adaptadas a un grupo de personas en concreto con similitudes en las forma de creencia en Dios. En si mismo esto no plantea ningún mal a simple vista. Innatamente el hombre tiene la necesidad, ademas de ser creado con ese propósito, de multiplicarse y formar grupos con los cuales puedan trabajar la tierra y bendecirla. (Génesis 1:27-31)

El problema sin embargo, se plantea cuando aun perteneciendo a una de estas subculturas, el lenguaje, jerga, o costumbres litúrgicas sustituye la Misión primera y restaurada en Cristo. Por ejemplo. Confucio respondió en alguna ocasión a una pregunta planteada por un discípulo suyo, que si él fuera escogido emperador, una de las primeras acciones que realizaría, seria el intentar cambiar el “lenguaje o jerga” de su pueblo. Sencillamente, Confucio entendió que el lenguaje tiene una importancia que no solo sirve para comunicarse en primera instancia. De hecho el cometido del lenguaje es que como herramienta primordial sirva para acceder a la sociedad y no estar exiliado de la misma. El saber que se puede abrir a un lenguaje que intente conectar con el mayor numero posible de oyentes, es no solo beneficio de un país que por ejemplo, intenta salir al mercado internacional en la actualidad, o de un trabajador que quiere expandirse en el campo profesional.  Con lenguaje cabe destacar que no solo nos referimos a las palabras, sino a todo lo que significa lenguaje de comunicacion, osea a la cultura que se ha creado a partir de ella. El lenguaje al fin y al cabo, sea de donde sea, o este donde este, plantea una realidad palpable, siempre creara fronteras, limites que engloben a un grupo con similitudes. El lenguaje o el estilo que se utilice de comunicacion crea cultura interna y provoca fronteras con quienes no son capaces de sentirse identificado al tipo de lenguaje planteado.

6eab255d11611f8c703593259b382539_articleVolviendo a nuestro tema, el teólogo Jurgen Moltmann planteo en uno de sus escritos, con el sello significativo de sus experiencias en los campos de concentraciones donde también estuvo preso durante la Segunda Guerra Mundial, como se identificaba con los presos de aquel exilio. En su articulo “La esperanza del pueblo” planteo como esta experiencia le sirvió para darse cuenta que mientras estaba preso se identificaba con sus compañeros de cadenas por el simple hecho de estar pasando por ese trago amargo. Su fe le llevo a entender en ese tiempo, que cuando él se identificaba con el sufrimiento y esperanzas del pueblo que yacía allí maltratado, herido y exiliado, ellos también lo tomaban como uno mas,que sentía, sufría y luchaba por sobrevivir. Comprendió que se creo un lenguaje en medio del dolor que le permitía acercarse a los demás presos, comprenderlos y desde allí llevarles un mensaje de esperanza en medio del dolor. De hecho, esta es una realidad muy palpable en Jesús, cuando nos preguntamos acerca de la razón por la cual fue enviado a pasar 30 años inadvertidos en su sociedad y cultura hasta comprendería desde sus adentros y así comprender al pueblo sin esperanza al que debía salvar.  Un Jesús identificado con el calvario humano, un Dios capaz de empatizar con el hombre alienado y un hombre capaz de tener una verdadera esperanza.

Así, la razón principal de la Misión de Dios, es justamente romper fronteras usando un lenguaje que se identifica con el pueblo que sufre, aquel que esta sin esperanza y al que nos acercamos como compañeros del mismo trago amargo, identificándonos con un pueblo al que nosotros también pertenecemos en nuestras injusticias y pecados, con la diferencia que nuestra esperanza ya no nace de la desesperanza, sino de la dependencia a un Salvador que nos regala una identidad similar a la de Él mismo y nos otorga una vocación a su misma altura, su misión.

La Misión es el lenguaje de Dios para identificarse con el pueblo sin esperanza, y también crea un lenguaje que crea una cierta frontera identificativa, pero con una diferencia también muy perceptible o por lo menos que debería serlo, y es que su lenguaje y costumbre busca el beneficio externo, abre la frontera a la que se suelen viciar las subculturas que intentan sobrevivir, es una identidad que innatamente busca expandirse y no ser exclusiva ni alienada, la misión es el lenguaje que se impregna en el estilo de vida para dar esperanza en cualquier circunstancia en el que se plantee la vida, es el lenguaje internacional de salvación y esperanza de Dios para la humanidad, es nuestra forma de abrir frontera e identificarnos con el pueblo sufriente desde sus adentros, es el estilo de vida que evita que creemos fronteras que nos exilian, y es la oportunidad de abrir un hueco para que haya luz donde no lo hay.